Balance mínimo de 2014 y recomendaciones de lectura

2014 ha sido un gran año en lo personal (Jaime duplicó la familia) y también muy bueno en lo literario: he cumplido los tres propósitos que expresé aquí hace un año y ayer me dijeron que No se puede atrapar el viento llegará esta semana a algunas librerías de todas las provincias andaluzas. Nunca pensé que me pasaría algo así.

En cuanto a las recomendaciones, estos son los cinco libros que más me han gustado:

  • La cena de Herman Koch
  • Mi vida querida de Alice Munro
  • Ruiseñor, deséame suerte de Charles Bukowski
  • Tres rosas amarillas de Raymond Carver
  • La amaba de Anna Gavalda

Si os gusta escribir, os aconsejo Pájaro a pájaro de Anne Lamott.

Os deseo un Gran Año Nuevo y os dejo con un curioso informe que WordPress.com preparó sobre el año 2014 de este blog.

Gracias a todos por estar ahí y especialmente a Esperanza, a Alejandro y a Johnson.

 

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Adán

Antonio me cayó bien desde el principio. Un tipo simpático, sin aristas, una de esas personas con las que resulta agradable estar y compartir unos tragos.

 

Bebía. Perdió el trabajo en el banco. Perdió a su mujer y a sus dos hijas.

Bebía. La gente del barrio habló. Dijeron que fue culpa de la suegra, una metomentodo. Que él nunca le gustó.

Bebía. Regresó a su pueblo, uno de la Sierra de Cádiz. Durante un tiempo malvivió en la casa de sus padres. Después la vendió por lo primero que le ofrecieron. No fue suficiente, nunca es suficiente.

Antonio murió hace unos años. Murió. Un vagabundo menos.

Dejó mujer y dos hijas. A veces se despertaba a media noche sin saber donde estaba. A veces las recordaba. Y brindaba por el recuerdo del paraíso perdido.

La magia de escribir

Escribir era una tarea muy laboriosa, pero muy semejante a una travesía en barco. Producía por sí sola las energías y esperanzas que requería, y éstas daban de sí para el resto de la vida.

Sten Nadolny

Hace más de tres años que retomé la escritura. Lo hice porque me hacía y me hace sentir vivo, conectado con lo que creo que soy de verdad.

He estado a punto de dejarlo muchas veces, pero en los momentos bajos, cuando la inseguridad estaba a punto de hacerme abandonar, siempre ocurrió algo que me ayudó: un “me gusta” en este blog, un comentario positivo, un amigo que te dice que le ha gustado algún escrito…Y volví a escribir con más motivación si cabe. Y descubrí que Nadolny estaba en lo cierto: escribir es una recompensa en sí misma y genera por sí sola la energía y esperanzas que requiere.

En este tiempo también me han sucedidos cosas positivas: publiqué un álbum ilustrado gracias a la generosidad de muchas personas, gané un concurso de microrrelatos y, el jueves pasado, presenté la novela corta “No se puede atrapar el viento” rodeado de muchos familiares y amigos.

Acto de presentación

Acto de presentación

Fue un acto muy muy especial para mí y creo que emotivo para todos los presentes.

Me gustaría que ese acto fuera el puerto de partida de la larga travesía de un libro, pero si no fuera así, si en realidad se trataba sólo de una de sus etapas finales, habrá merecido la pena. Gracias por acompañarme el jueves pasado.

Amigos en una presentación

Amigos en una presentación

Y muchas gracias a todos por estar ahí.

“No se puede atrapar el viento” ha llegado a las librerías

Me alegra informar de que la novela corta “No se puede atrapar el viento” ha visto la luz.

No se puede atrapar el viento

Portada de “No se puede atrapar el viento”

Espero que lo leáis y que me hagáis llegar vuestros comentarios. Se puede adquirir tanto en papel como en formato Book en los siguientes puntos de venta:

¡Os animo a compartirlo!